jueves, 11 de enero de 2007

Por una Ética Ácrata : Del Dominio a la concertación

V Congreso Latinoamericano de las Humanidades

"Humanidades: La ética en el inicio del siglo XXI"

Septiembre de 2001

Granada. Nicaragua

Por una Ética Ácrata : Del Dominio a la concertación

No me gustaría leer una conferencia mas quisiera iniciar una conversación para lograr plantear algunos asuntos, algunas interrogantes y también porque no algunas propuestas. Es posible que todos y todas estamos un poco infectados por ese virus dulzón de la desilusión elegante que no amenaza nuestro bienestar de organizadores de ideas.

No cae del todo mal una afirmación como la de Luis Fernández-Castañeda que en la presentación del libro de La Caverna de alguien tan esperanzado como Saramago dijo: "¿Quién en su sano juicio se atrevería hoy a proponer otra religión, otra filosofía, otra política?" Y en nuestro caso podemos añadir, ¿otra ética?

Podemos recordar además las palabras de Nietzsche sobre la verdad en sentido extramoral, cuando dice que "las verdades son ilusiones de las cuales se ha olvidado que son metáforas que paulatinamente pierden su utilidad y su fuerza, monedas que pierden el troquelado y ya no pueden ser consideradas más como metal, no como tales monedas".

¿Será tal vez la ética una de esas monedas que ha perdido su troquelado en la situación totalizante del neoimperialismo liberal?

Bueno ya desde ahora podemos recurrir a una respuesta de un liberal ilustrado, brillante y famoso como Alain Touraine que en su libro ¿Podremos vivir juntos?, la discusión pendiente: El destino del hombre en la aldea global, dice que "El tiempo de las pasiones políticas ha terminado. Se anuncia un periodo que está dominado por las pasiones éticas" y prosigue mas adelante: " se elevan nuevas voces que hablan con emoción y pasión de los crímenes contra la humanidad, de la diversidad amenazada por la homogeneización cultural, de la exclusión social agravada por un sistema económico que rechaza todo control político".

No es el momento de polemizar con Touraine, pero si creo necesario puntualizar dos asuntos:

Primero, las pasiones éticas siempre han estado presentes: El deseo de Libertad, el forcejeo por la Igualdad, la alegría de la Solidaridad y el esfuerzo Autogestionario, nunca se ausentaron de la vida humana de los dominados y menos de la práctica y la vida ácrata. Han sido las relaciones de dominio de los dominantes de todo cuño las que las silenciaron.

Segundo, el sistema económico no rechaza el poder político, sino que controla el poder político. El estado no ha retrocedido, ni disminuido, ni disuelto su poder, es que lo ha puesto al servicio de las fuerzas económicas y sus teorías mágicas del mercado.

Claro lo que pasa es que las voces de los que vivieron y viven sus pasiones, éticas han sido sistemáticamente criminalizadas por los usufructuarios del poder. Pero parece que se les han acabado las consignas y la única que aun queda, "la seguridad nacional" no se la cree nadie, y por eso el florecimiento de las pasiones éticas, frente al dominio sin máscara y el estado nacional entregado al FMI y al Banco Mundial de los banqueros. Nuestra América hierve de pasiones éticas. Basta solo con recordar con Alfredo Mofat, profesor de la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo en Buenos Aires que: "Las culturas de los Andes tienen fuertes estructuras familiares y comunitarias, mas de la mitad de la economía boliviana pasa por autogestión, por las empresas familiares, nunca puede ser globalizada, porque está afuera del sistema de los gobiernos entregadores, es autogestión alternativa, es decir que se paran sobre sus propios pies, no dependen de lejanos imperialismos". Las voces siempre han estado ahí, acalladas por la sordera impuesta del dominio.

Y es que la ética, no la concibo como se enseña en los centros oficiales de educación oficial, sinónima de la moral. La moral es el conjunto de creencias y costumbres particulares que conducen a lo bueno y lo malo para vivir en la comunidad. En algunos tiempos y lugares era moral el sacrificio de las vírgenes y dar de comer a los dioses, e inmoral lo contrario. La moral se trata aun de "ese saber que tenemos sin haberlo buscado", según García Llorente (Lecciones Preliminares de Filosofía) . Mientras que la ética es una propuesta, es un sentarse a diseñar una manera de vivir que merezca la pena, es decir que merezca y aliente el esfuerzo de vivir. Por eso desde

Sócrates hasta hoy la ética ha tratado, como dice con algún acierto Foucault, de "ciertas técnicas del yo" "que permiten a los individuos efectuar, por cuenta propia, o con la ayuda de otros, cierto número de operaciones sobre su cuerpo y alma (sic), pensamientos, conducta, o cualquier forma de ser, obteniendo así una transformación de sí mismos con el fin de alcanzar cierto estado de felicidad, pureza, sabiduría o inmortalidad" (Tecnologías del yo. p.48). Así Aristóteles y Platón, en su ética, proponen como modelo a los mejores. Epicuro propone como vivir de la manera menos inconveniente. Los estoicos como ser amos de si, ya que otro es el dueño. Spinoza admite que vivimos coaccionados por el consenso. Otros hacen utilidad de la felicidad. Marx tiene claras las clases de modelos y los modelos de clase, pero sigue el dominio que paradójicamente libera. En todos queda la relación de dominio. Solapada, silenciada una veces, y denunciada otras. Mientras, la praxis social, la moral, las instituciones, apuntalan y refuerzan la relación de dominio, sacralizando la autoridad, despojando a los individuos de su libertad y acumulando el poder en otras instancias que culminan en el Estado. Así hemos llegado a pensar, porque nos lo han enseñado, y nos constriñen por todas partes y hasta nos quitan la vida, que no se puede vivir sin este dominio, sin esta sumisión a los poderes de la autoridad, única capaz de imponer el orden de la vida.

Esto demuestra que la puntualización de Foucault de la ética como "ciertas técnicas del yo" implica que la ética está imbricada en un proyecto colectivo que exige y da sentido a esas ciertas técnicas y al yo que las practica. Este proyecto colectivo, se encuentra traspasado por la relación de dominio, ejemplarizada en las nociones de autoridad, jerarquía y orden, que a su vez enmarcan toda posibilidad ética. No hay propuesta posible de bienestar que pueda prescindir de este marco y aspire a ser real. Con lo cual también queda definida la realidad como la manera de hacer y de ser que supone el dominio como condición de posibilidad de las relaciones sociales, que dicho sea de paso también son naturales. Tal y como nos enseña oportunamente la etología, prima hermana de la ética, según han dicho algunos ilustres científicos últimamente.

La trayectoria del dominio es larga y sinuosa, desde el imperium, por el sumun bonum, la voluntad general, el espíritu absoluto, la vanguardia iluminada, las dictaduras de bayonetas, a las democraduras de los mísiles. Se trata de toda una epopeya de la relación de dominio y el mantenimiento del orden.

Claro este mantenimiento del orden, por mucho tiempo, se mostraba como la oposición al cambio, como la defensa de lo heredado y establecido con la garantía del tiempo pasado. De ahí las etiquetas de conservadores y liberales. De derecha y de izquierda, que han dejado oficialmente de tener sentido pues solo existe el centro, aunque no se dice de qué.

Hoy nos encontramos en medio de una resemantización de las relaciones sociales en la que la terminología de la estabilidad y la permanencia sinónimas del orden y el bienestar ha sido reemplazada por la semántica de la globalización que ofrece el paradigma semántico de la flexibilidad-apertura-liberación. Con lo que parece haber desaparecido la relación de dominio como condición de posibilidad de las relaciones sociales.

Ahora se nos dice que el cambio es la norma constante de las relaciones materiales de producción de consumo, semánticas, emocionales de la urdimbre humana. Por eso hasta las instancias de control social urgen al individuo a mejorar su situación económica, política y hasta axiológica, para mejorar su vida y, el progreso, esa noción cargada de resonancias utópicas, se ha identificado con el cambio técnico inevitable. La palabra dominio no aparece por ningún lado, pero se sabe que el cambio que se impulsa es el que no altera las relaciones de poder establecidas en la trama social que aseguran la permanencia de las relaciones de dominio económico, político, del conocimiento y configuración del mundo cultural y del pensamiento.

Solo voy a mostrar un ejemplo de la falsedad y perversidad de esta resemantización a la que se han apuntado todos los polític@s globalizados del planeta. La liberación del mercado es la liberación del dinero y como los derechos son una función de la propiedad, mas que de la persona, entonces solo los propietari@s tiene derechos. Claro esto implica que la única obligación es cumplir con el contrato y los derechos de propiedad de otros, lo que libera a los propietari@s de toda obligación con aquell@s que no lo son. Además se silencia el hecho incuestionable de que los contratos entre poderosos y débiles son excepcionalmente igualitarios y que estos, al igual que la propiedad, tienden a incrementar el dominio y la desigualdad. De manera que con la liberación del mercado se afianza el sistema que institucionaliza la pobreza, que se distingue precisamente por las imposibilidades de liberación que conlleva. Veo bastante difícil que se pueda retorcer más el significado de Liberación.

En consecuencia los que se oponen a la liberación de los mercados, la flexibilidad laboral, y la apertura de las reglamentaciones, son tachados de conservadores, rémora política y con mentalidad del viejo orden, que no quieren compartir con los menos afortunados las bondades del nuevo orden. Ya se sabe que "el lenguaje es un vehículo del pensamiento. Si falsificas el lenguaje, falsificas el pensamiento" Noam Chomsky (Iniciativa socialista # 51 1999) mientras, la otra realidad sigue su curso. Y la otra realidad es nada menos que la homogeneización del pensamiento y de la vida. En los treinta últimos años de globalización del capital y devaluación del trabajo, hemos sido sometidos a un proceso de unidimensionalidad del pensamiento y de la vida, como había dicho Marcuse, que incluye el empobrecimiento y explotación progresiva física y mental. Este es el verdadero proceso mientras se habla de respeto a la heterogeneidad y a las diferencias culturales. L@s Zapatistas lo han demostrado ampliamente. Como también se ha demostrado ampliamente que el proceso de globalización, es decir las relaciones neoimperiales de dominio, está acompañada de la solidarización de los dominados. Ahí están todos los movimientos libertarios al frente de la denuncia del secuestro de los países por las organizaciones mundiales, que no son electas por los pueblos a los que somete y condicionan el ejercicio de la democracia a sus políticas económicas. Son precisamente todos estos grupos y movimientos libertarios internacionales, nacionales, regionales, ecológicos, feministas, contraculturales, comunitarios, vecinales y de barrio, en todos los continentes, los que están construyendo un paradigma de liberación frente a lo que ha llamado acertadamente el filósofo cubano Gilberto Valdés "sistema de dominación múltiple"[i] del capitalismo global.

Podemos traer a colación las exigencias del movimiento ¡Tutti Bianche! o "¡Ya Basta!, frente a la globalización del capital. Estos proponen: La ciudadanía global y por tanto la eliminación de todo control sobre libertad de movimiento en el mundo. Un sueldo básico universal que reemplace los programas de beneficencia estatal y desempleo y libre acceso a las nuevas tecnologías, para poner un límite a los derechos de propiedad intelectual que acapara el capital de los países capitalistas.

Ante este panorama actual, que estoy seguro podemos ampliar en nuestra conversación, pues también estoy seguro que hay muchas personas aquí que saben mas que yo en estos asuntos, es que voy a plantear la necesidad de una ética ácrata, para poder superar el dominio y construir una vida humana satisfactoria. No voy a tratar de dilucidar propuestas filosóficas, es decir lo que han propuesto algunos filósofos, acerca de la realidad y otros asuntos de la ontología, aunque si debe dejar claros mis supuestos.

Lo haré brevemente con la ayuda de un pensador socialista llamado Enrique tierno Galván y su libro titulado la Realidad como resultado[ii].

Partimos de que la :

"1.La realidad es un resultado.

2. La realidad humana es un resultado. Se trata de una construcción social.

3. Todo lo humano es cultura. La cultura es la coactualidad de lo que la especie ha hecho.

4. Podemos decir que desde que ciertos animales comenzaron a actuar desde resultados, surgió el ser humano."

5. La naturalización de los resultados, es un resultado de la instauración de la relación de dominio. El dominio aparece como natural de manera que dominantes y dominados creen en ella. Así queda establecido el dominio en los códigos legales, en la literatura, la filosofía el arte y la política. Es una expresión conocida esa de: "Siempre ha sido así", cuando debería decirse: "A partir de tal momento comenzó a ser así" o "desde tal fecha comenzó a ser así".

6. La dominación se oculta y descubre en la metáfora de la jerarquización vertical de la realidad que puede ser reducida a lo Alto y lo bajo, Arriba y abajo, a los que se une lo Bueno y lo malo. Esta metáfora configura el discurso social, la moral, y el pensamiento individual. Así el orden social queda reducido a esta relación vertical l@s de arriba y l@s de abajo

6. De manera que la pirámide social, resultado del dominio que asegura unas vidas privilegiadas a unos poc@s y serias dificultades a la mayoría, aparece como un resultado de la naturaleza y no de la acción humana.

7. El anarquismo se puede definir como: "La filosofía social que afirma que la libertad y la igualdad plenas, ejercidas en un marco de solidaridad, son condiciones indispensables para el desarrollo de la vida humana individual y colectiva."

8. En consecuencia ética el pensamiento ácrata afirma que tod@s tenemos derecho al Bienestar.

9. El bienestar es siempre el bienestar común, de tod@s.

10.El bienestar define la libertad y la moral.

11. La ausencia de bienestar condiciona la libertad.

12. La relación de dominio condiciona la libertad y por tanto el bienestar.

13. La liberación es por tanto un proceso de consecución de bienestar

14.La relación de dominio implanta como natural, por su larga duración e institucionalización, el bienestar de unos a costa de otros.

15.La relación de dominio jerárquico, sacraliza la autoridad y la hace objeto de veneración y la convierte en un fetiche.

16. Las instituciones fueron creadas para proporcionar cierta seguridad al bienestar. Por tanto son medios y no fines. Pero las instituciones jerárquicas se han convertido en un medio de dominio de la autoridad, condicionando la libertad y el bienestar.

17 La participación directa de las personas en las instituciones y en los procesos que los afectan conduce a la democratización de las instituciones

18. La organización ácrata de las instituciones garantiza la libertad y el bienestar de las personas mediante la autogestión.

19. La ética ácrata propone que la libertad, la igualdad y la solidaridad, conducen al bienestar que se concibe como" el hecho de vivir con y al lado del otro y no encima de él"(Sub.Marcos).

Creo que estas proposiciones que presento para ser discutidas responden a lo propuesto por Noam Chomsky, cuando en sus conversaciones con Foucault sobre la Naturaleza Humana afirma que "tenemos dos asuntos que atender: Uno, es crear una visión de una sociedad futura justa. Es decir crear una teoría social humanista basada si es posible en un concepto firme de la naturaleza humana. La otra es comprender claramente la naturaleza del poder, la opresión, el terror y la destrucción en nuestra sociedad. Esto incluye todas las instituciones, fundamentalmente las instituciones económicas, comerciales y financieras, y muy en particular en este momento, las grandes corporaciones multinacionales"

Así pues una ética ácrata está fundamentada en la condición social de la naturaleza humana que en la coactualidad de la cultura como "red de conversaciones" (Maturana) exige el diálogo permanente ( Apel, Habermas) en la búsqueda de la liberación de la relación de dominio, que impide la realización de su condición social. La ética ácrata parte pues de la afirmación de la naturaleza relacional de vida. Vivir la vida como relación exige reciprocidad, complementariedad, diferencia y diálogo permanente. La subordinación a uno de los términos de la relación produce necesariamente un conflicto en la realidad al imponerle una manera de ser contra natura.

En este contexto la verdad viene a ser el acuerdo el que llegamos según la información que tenemos, y no la adecuación a una realidad transida por la relación de dominio.

Tal vez también por esto el pensamiento ácrata ha sido desterrado de la academia como algo imposible, más que por ser utópico, ya que la misma academia tiene una parte ideológica muy importante en el sistema de dominación múltiple, y el pensamiento ácrata deja al descubierto su función subordinadora.

Para terminar voy a citar con las palabras de la anarquista uruguaya Luce Fabri, que en los Encuentros Anarquistas celebrados en Uruguay en el 1997, y recogidos en la revista Alter, nos dijo:

"Creo que hay que apuntar a todo lo que nos acerca a los demás, tratando de ser, dentro de la sociedad que queremos cambiar, un factor fermental y creativo, constituyendo, dentro de un mundo cada vez más violento y sombrío, focos, por pequeños que sean, de ajenidad al poder y a al explotación, focos de esa libertad de conciencia que ninguna opresión puede destruir, y que sirven de puntos de referencia. Nuestra acción en la sociedad es desde adentro y desde abajo y se desarrolla no sólo en el movimiento anarquista organizado, sino también, con las limitaciones del caso, en los distintos aspectos dela vida, a través de una participación en sentido libertario en todas las actividades positivas que ofrezcan perspectivas de desenvolvimiento no autoritario: en los lugares de trabajo, familia, en las actividades recreativas y culturales, aplicando en ellas, así como en lo económico, cuando sea posible, autogestión. En cuanto a las actividades específicas del movimiento libertario, ya sabemos que se estructuran por lo menos en las intenciones y sobre la base federalista, con un criterio horizontal y acéntrico, al nivel de base municipal, nacional e internacional.

Esta organización flexible, en la que nadie prevalece y cada uno vale por si mismo, tiene como fuerza de cohesión la ética de la libertad, es decir, la ética de la responsabilidad, la ética del que no necesita que nadie lo vigile y domine para cumplir con lo que su misma conciencia le señale como deber."

José Manuel Maldonado Beltrán.

Catedrático. Departamento de Humanidades

Universidad de Puerto Rico en Aguadilla




[i] Gilberto Valdés Gutiérrez, El paradigma emancipatorio en América Latina :Opciones en controversia. Benemérita Universidad de Puebla. Puebla. México 1999.

[ii] Enrique Tierno Galván, La Realidad como resultado. Ediciones La Torre. Universidad de Puerto Rico. Río Piedras 1966.

2 comentarios:

Virginia dijo...

Hola! Gracias por este artículo! Creo que ilumina muchas cuestiones de las cuales todavía hay mucho para pensar y decir.

Me gustaría que en algunos textos entrecomillados, citas de autores y trabajos, mensionaras la fuente para poder seguir leyendo más al respecto.
Saludos,
Virginia Bon

Virginia dijo...

Cuál es la diferencia entre dominio y poder? Podrías ampliar esos conceptos?