jueves, 11 de junio de 2009

Derrumbe

Te dejo enroscada
en tu cara de niña
con un perro a los pies
de tu sueño sigiloso

perdido en el pasillo
me embiste la tristeza
de mi ausencia de ti
en las mañanas adormiladas
que vendrán

y me siento a escribir
estos versos
para retrasar la partida
entre las cosas nuestras

el taller de tus sueños de barro


los perro sagaces
de especie compartida


las sillas blancas
bajo la sombra verdiazul
donde conversan los aguacates


el cauce del agua
que dibuja los límites
de nuestro mundo

así consigo ahuyentar
en vano la memoria
para que olvides
mi nombre en el tuyo


cuando no esté.

1 comentario:

Tamara dijo...

Hermoso, mi emancipación. Amargo reto el de renunciar a dulces memorias.