sábado, 29 de mayo de 2010

Al filo de babel


Déjame que dedique esta tarde deslumbrada

al temblor implícito de tu abrazo

la cadencia deliciosa

que ameriza en tus caderas

y el abuso del amor

para encontrar el nervio

invisible de tus neuronas

devorándome

hasta vivir por ti


erigir-te un poema universal y transparente

con ese acento tuyo que subleva

la sangre al filo de babel

por toda la anchura de esta tarde deslumbrada

a la que hemos sido emplazados.

8 de mayo de 2010

1 comentario:

Hilda dijo...

Todas, todas me gustan.