domingo, 16 de agosto de 2009

Compañero

Qué hermoso es saberse compañero
sentir que el camino entre los árboles
y la llanura tiene alma de nube
esas que ocultan las tardes tristes
y las montañas impávidas
cómplices de las distancias
inútiles del desacuerdo

qué hermoso saberse compañero
cerca de los abrazos del corazón
contar con el recuerdo

que aunque morimos
será de a poco cuerpo a cuerpo
beso a beso cuando nos toque
uno tras otro con la estampa
del que a último no morirá
que para ser inmortal sólo cuenta
cuanto nos quieren
y nos cobijan las brazos

el viento se encarga de la ceniza
las nubes de lágrimas y estrellas
nosotros compañero
de las olas y las playas azafrán
en las que siempre somos
el último desembarco.


7 de julio de 2009

1 comentario:

Hilda dijo...

Que hermoso saberse compañero y ser compañero, amigo.